Pos-figuraciones

La Escalera de Jacob (Subida)

El 1er Escalón (y 10ªplaga)

El sacrificio de los primogénitos. Según decíamos Cristo es el primer creado y único que contiene la Esencia de Dios en la intensidad de Dios. Pero Él se hace hombre (pecado, ciudadano de Egipto), para escapando de la justicia que nos reclamaba Satán, hacernos aptos y salvarnos. La pasión es el momento real a partir del cual podremos recibir el Espíritu Santo, volver a ver a Dios, quien tenga su Espíritu. Los siguientes escalones son consecuencia de este, que hará que el sentido hacia abajo rebote hacia arriba. Cabe destacar (35) que piden plata oro y ropa; todos representativos del Espíritu Santo, aunque menos, la plata (tesoro también) ¿quizá esta distinción sea por ‘Adán/Eva’ o solo sean las 30 monedas por el lado de la plaga? Por fin, la justicia no es pretexto, tras cumplir Jesús con ella (pedir a los egipcios) recibimos ese Espíritu, pero además despojando a Egipto porque les ‘dejamos’ sin escudo, sin su víctima secuestrada, nosotros, ya no pueden pedir nuestro mismo destino. Tras muchos años secuestrados (42), el Señor, despierto (en vela) en la noche (nuestro mundo) nos saca de Egipto. La piel circuncidada representa el pecado, deshacernos del hombre viejo (si ropa simboliza muchas veces al Espíritu, esta parte física del mismo hombre, el pecado). Es algo simbólico que representa que no podemos recibir la comunión en la Eucaristía sin bautizar o incluso con pecado. No podemos recibir a Cristo sin bautizarnos, pero como defiendo, tampoco se puede recibir el Espíritu Santo con pecados (desamor), también para otras confesiones religiosas; pues tal y como Cristo hace apta toda la Naturaleza hombre, esto está escrito para todos nosotros (aunque sea un símbolo).

Éxo 12:34-36 El pueblo recogió la masa sin fermentar y, envolviendo las artesas en mantas, se las cargaron al hombro. 35 Además, los hijos de Israel hicieron lo que Moisés les había mandado: pidieron a los egipcios utensilios de plata y de oro, y ropa. 36 El Señor hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios, que les dieron lo que pedían. Así despojaron a Egipto. Éxo 12:41 Cumplidos los cuatrocientos treinta años, el mismo día, salieron de Egipto las legiones del Señor. 42 Fue la noche en que veló el Señor para sacarlos de la tierra de Egipto. Será la noche de vela, en honor del Señor, para los hijos de Israel por todas las generaciones. Éxo 12:43 El Señor dijo a Moisés y a Aarón: «Esta es la ley de la pascua: ningún extranjero la comerá. 44 Circuncida a los esclavos que te hayas adquirido y solo entonces podrán comerla. 45 Ni el emigrante ni el jornalero la comerán. 46 Se ha de comer en una sola casa: no sacarás fuera nada de la casa y no le romperás ningún hueso. 47 La comunidad entera de los hijos de Israel la celebrará. 48 Y, si algún emigrante que vive contigo quiere celebrar la Pascua del Señor, se circuncidará y solo entonces podrá participar en ella, pues será como un indígena; pero ningún incircunciso podrá comerla.

El 2º Escalón

La Columna de Fuego, la columna de nubes protectora. Este escalón es que anula o contrarresta a la novena plaga en la que Dios se hizo desaparecer de nosotros. Ahora el Espíritu Santo en nuestro interior (Dios mismo) nos guía entre la penumbra del mundo simbolizado como la columna de fuego, pero, además, el que Lo posee vive los sufrimientos con esperanza y de manera más ‘suavizada’; esta es la columna de nubes. El que tiene el Espíritu Santo en su interior ya tiene el reino de los cielos en él; de alguna forma ya ve a Dios.

Éxo 13:21 El Señor caminaba delante de los israelitas: de día, en una columna de nubes, para guiarlos por el camino; y de noche, en una columna de fuego, para alumbrarlos; para que pudieran caminar día y noche

El 3er Escalón

Paso del Mar Rojo. Este escalón elimina a la octava plaga en la que Satán clamó a la justicia para recibir el mismo destino de nosotros por haber quedados vacíos como nosotros. Esto es lo que ‘ataba’ a Dios, pues no podía salvarnos sin salvarlos a ellos, y dado que eran odio no puede mezclarse con ellos (no puede recibir el Espíritu Santo). Abrir (21) el mar Rojo habla de abrirnos un camino entre la muerte. Ya podemos pasar a través de ella, y cerrar el mar Rojo detrás nuestra, sobre los egipcios, quiere decir que se corta el vínculo de justicia que teníamos con ellos. Nuestro destino se desvincula del suyo, que era y es la muerte (simbolizado en su ahogamiento por el mar).

En el primer versículo (20), hace referencia a cómo Dios evitó que los justos que vivieron antes de Cristo (pasión), al morir fueran torturados por los demonios en el infierno. Él los mantuvo separados hasta que los ‘recogió’ Jesucristo cuando bajó a los infiernos.

Extendiste tu diestra, se los tragó la tierra (15:12) Jesucristo está sentado a la derecha del Padre. La diestra del Señor es el mismo Jesucristo, al decir extendiste hace referencia a la vida de Jesús en la Tierra, en concreto al momento de la pasión de nuevo. El momento en el que nos rescata Dios de nuestros secuestradores y nos guía hasta su Santa morada, que en la tierra viene a ser que: lleva su Espíritu Santo, el Reino de los Cielos a nosotros. Sigue hablando del terror que sintieron los demonios, pues les dejó sin escudo. ‘Mientras pasaba tu pueblo’, habla de la historia de la humanidad, pues no fue al principio sino en la época de los romanos.

Éxo 14:20 poniéndose entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel. La nube era tenebrosa y transcurrió toda la noche sin que los ejércitos pudieran aproximarse el uno al otro. 21 Moisés extendió su mano sobre el mar y el Señor hizo retirarse el mar con un fuerte viento del Este que sopló toda la noche; el mar se secó y se dividieron las aguas. 22 Los hijos de Israel entraron en medio del mar, en lo seco, y las aguas les hacían de muralla a derecha e izquierda. 23 Los egipcios los persiguieron y entraron tras ellos, en medio del mar: todos los caballos del faraón, sus carros y sus jinetes. 24 Era ya la vigilia matutina cuando el Señor miró desde la columna de fuego y humo hacia el ejército de los egipcios y sembró el pánico en el ejército egipcio. 25 Trabó las ruedas de sus carros, haciéndolos avanzar pesadamente. Los egipcios dijeron: «Huyamos ante Israel, porque el Señor lucha por él contra Egipto». 26 Luego dijo el Señor a Moisés: «Extiende tu mano sobre el mar, y vuelvan las aguas sobre los egipcios, sus carros y sus jinetes». 27 Moisés extendió su mano sobre el mar; y al despuntar el día el mar recobró su estado natural, de modo que los egipcios, en su huida, toparon con las aguas. Así precipitó el Señor a los egipcios en medio del mar. 28 Las aguas volvieron y cubrieron los carros, los jinetes y todo el ejército del faraón, que había entrado en el mar. Ni uno solo se salvó. 29 Mas los hijos de Israel pasaron en seco por medio del mar, mientras las aguas hacían de muralla a derecha e izquierda. 30 Aquel día salvó el Señor a Israel del poder de Egipto, e Israel vio a los egipcios muertos, en la orilla del mar. Éxo 15:12 Extendiste tu diestra: se los tragó la tierra; 13 guiaste con misericordia a tu pueblo rescatado, los llevaste con tu poder hasta tu santa morada. 14 Lo oyeron los pueblos y temblaron, el terror se apoderó de los habitantes de Filistea. 15 Se turbaron los príncipes de Edón, los jefes de Moab se estremecieron, flaquearon todos los habitantes de Canaán. 16 Espanto y pavor los asaltaron, la grandeza de tu brazo los dejó petrificados, mientras pasaba tu pueblo, Señor, mientras pasaba el pueblo que adquiriste. 17 Lo introduces y lo plantas en el monte de tu heredad, lugar del que hiciste tu trono, Señor; santuario, Señor, que fundaron tus manos. 18 El Señor reina por siempre jamás».

El 4º Escalón

Se endulza el Agua. Este escalón, contrarresta el 7º escalón, el del granizo. Simboliza el Amor de Dios; si el granizo simbolizaba que Él mismo se levantó ‘enfadado’ para poner orden en sus ‘filas’; o mejor dicho nos muestra la incompatibilidad del Espíritu Santo con aquello en lo que nos convertimos; esta nos muestra a Dios tal y cómo es: Amor, pues no es que Dios cambiara, sino que cambiamos nosotros, pero ahora no rehúye de nosotros, pues antes lo hacía. Ahora ya viene a nuestro alrededor y pronto lo podremos beber otra vez o contener en nuestro nuevo envase, el hombre (esto se simboliza en la siguiente). Otra vez hace referencia a la cruz, el madero que hace posible esto, que lo cambia todo. Además, hace referencia también a unas normas o leyes, adelantando los mandamientos, que también son un escalón posterior

Éxo 15:22 Moisés hizo partir del mar Rojo a Israel, que se dirigió hacia el desierto de Sur. Caminaron tres días por el desierto sin encontrar agua. 23 Llegaron a Mará, pero no pudieron beber el agua de Mará, porque era amarga. Por eso se llamó aquel lugar Mará. 24 El pueblo murmuró contra Moisés, diciendo: «¿Qué vamos a beber?». 25 Moisés clamó al Señor y el Señor le mostró un madero. Él lo echó al agua y el agua se volvió dulce. Allí el Señor dio leyes y mandatos al pueblo y lo puso a prueba, 26 diciéndoles: «Si obedeces fielmente la voz del Señor tu Dios y obras lo recto a sus ojos, escuchando sus mandatos y acatando todas sus leyes, no te afligiré con ninguna de las plagas con que afligí a los egipcios; porque yo soy el Señor, el que te cura». 27 Después llegaron a Elín, donde hay doce fuentes y setenta palmeras, y acamparon allí junto al agua.

El 5º Escalón

Codornices y Maná. Este escalón, contrarresta la 6ª plaga, la de las úlceras. Si recordamos, las úlceras hacen que no podamos recibir el Espíritu Santo. El desamor ha ‘roto’ nuestra alma y nos hemos vaciado. En este escalón volvemos a ser capaces de elevarnos del mundo, de separarnos. Esto está simbolizado con las codornices; ya he comentado que, en varias partes de la Biblia, las aves simbolizan a los Adanes, que tienen oídos para Dios. Como anotación, en Num 11,31 especifica que las codornices vienen desde el mar (símbolo de la muerte). Pero aun con oídos necesitábamos ser capaces del Espíritu. Así, se nos da esa carne simbolizando que nuestras úlceras están curadas, pero, además, en este mismo escalón se nos da aquello que perdimos cuando nos ulceramos: el Espíritu Santo, simbolizado como ese maná caído del cielo. Lo uno aparece por la tarde (pasión) y lo otro al día siguiente, el Espíritu Santo.

En el (16:18) creo que se hace referencia a que cada uno tiene necesidades específicas del Espíritu o tamaños diferentes, pero que cuando lleguemos al cielo, todos seremos plenos en nuestro tamaño; quizá el que haya cogido menos, por medio del purgatorio se complete… no sé, esto es especular más que nada. Este Espíritu Santo ya está disponible desde el escalón primero (la pasión) hasta el fin del mundo o la llegada a la tierra prometida (35) para los que lo consigan.

Éxo 16:11 El Señor dijo a Moisés: 12 «He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Diles: “Al atardecer comeréis carne, por la mañana os hartaréis de pan; para que sepáis que yo soy el Señor Dios vuestro”». 13 Por la tarde una bandada de codornices cubrió todo el campamento; y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. 14 Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, como escamas, parecido a la escarcha sobre la tierra. 15 Al verlo, los hijos de Israel se dijeron: «¿Qué es esto?». Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: «Es el pan que el Señor os da de comer. 16 Esto manda el Señor: “Que cada uno recoja lo que necesite para comer: una ración por cabeza; cada uno recogerá según el número de personas que vivan en su tienda”». 17 Así lo hicieron los hijos de Israel: unos recogieron más y otros menos. 18 Y, al pesar la ración, no sobraba al que había recogido más, ni faltaba al que había recogido menos: cada uno había recogido lo que necesitaba para comer. Éxo 16:35 Los hijos de Israel comieron maná durante cuarenta años hasta que llegaron a tierra habitada; comieron maná hasta atravesar la frontera de la tierra de Canaán. Núm 11:31 El Señor hizo que se alzara un viento que trajo bandadas de codornices de la parte del mar, y las hizo caer sobre el campamento…

El 6º Escalón

Moisés hace salir Agua de la Piedra Este escalón, contrarresta la 5ª plaga, la muerte del ganado. Tal y como decía, este ganado representa a los Eva que son sordos. Hacer brotar agua de la piedra representa eso mismo. Este escalón no se ha dado todavía, pues los llamados necios en la Biblia lo siguen siendo. No obstante, ha sido profetizado en varias ocasiones. Por ejemplo:
Hechos de los apóstoles 2:17 Y sucederá en los últimos días, dice Dios, que derramaré mi Espíritu sobre toda carne y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán y vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños; ‘Toda la gente se marchó del desierto de Sin por etapas’ (1), puede referirse al paso de la humanidad por el mundo, de generación en generación. Finalmente se da el milagro de la piedra, al final de los tiempos.
Bien, esto no se puede demostrar hasta que suceda, pero creo que falta poco. También podría hacer referencia a la posibilidad de recibir el Espíritu Santo (por medio de algún Adán) desde la Pasión, aunque me inclino por la primera.

Éxo 17:1 Toda la comunidad de los hijos de Israel se marchó del desierto de Sin, por etapas, según la orden del Señor, y acampó en Refidín, donde el pueblo no encontró agua que beber.  2 El pueblo se querelló contra Moisés y dijo: «Danos agua que beber». Él les respondió: «¿Por qué os querelláis contra mí?, ¿por qué tentáis al Señor?». 3  Pero el pueblo, sediento, murmuró contra Moisés, diciendo: «¿Por qué nos has sacado de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?». 4  Clamó Moisés al Señor y dijo: «¿Qué puedo hacer con este pueblo? Por poco me apedrean». 5  Respondió el Señor a Moisés: «Pasa al frente del pueblo y toma contigo algunos de los ancianos de Israel; empuña el bastón con el que golpeaste el Nilo y marcha. 6  Yo estaré allí ante ti, junto a la roca de Horeb. Golpea la roca, y saldrá agua para que beba el pueblo». Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel. 7  Y llamó a aquel lugar Masá y Meribá, a causa de la querella de los hijos de Israel y porque habían tentado al Señor, diciendo: «¿Está el Señor entre nosotros o no?».

El 7º y 8º Escalón

Batalla contra Amalec y Consejo de Jetro. Estos contrarrestan las plagas 4º y 3º, en las que los mosquitos y las moscas o tábanos atacan al pueblo de Egipto. Curiosamente, aunque hacía distinción de las dos plagas, no daba la oportunidad al faraón de arrepentirse entre una y otra, como en las demás plagas. Según esto, como decía, se hace distinción entre el ataque de ángeles y arcángeles, pero es una única batalla. Especificando una jerarquía de ‘lucha’. Aquí también nos habla de una batalla y de una jerarquía y también es lucha de familia (descendencia de Esaú y Jacob) Pero Amalec representa a los demonios en la tierra (16) y esta vez nosotros luchamos contra ellos, pero ayudados por Dios (Padre e Hijo -brazos en cruz). Lo contrario que pasaba en las plagas paralelas. El consejo de Jetro, justo después (18:1), invita a Moisés a delegar en hombres justos, de manera que se establece una jerarquía para el desarrollo de la vida en el campamento. Esto, además de hablarnos de que aquí mantenemos nuestros tamaños de ‘alma’, nos dice que seremos tentados por demonios equiparables; Dios no nos carga con lo que no podemos. Como en las plagas estos dos escalones se podían haber hecho uno solo.

Éxo 17:8 Amalec vino y atacó a Israel en Refidín. 9 Moisés dijo a Josué: «Escoge unos cuantos hombres, haz una salida y ataca a Amalec. Mañana yo Aarón y Jur subían a la cima del monte. 11 Mientras Moisés tenía en alto las manos, vencía Israel; mientras las tenía bajadas, vencía Amalec. 12 Y, como le pesaban los brazos, sus compañeros tomaron una piedra y se la pusieron debajo, para que se sentase; mientras, Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado. Así resistieron en alto sus brazos hasta la puesta del sol. 13 Josué derrotó a Amalec y a su pueblo, a filo de espada. 14 El Señor dijo a Moisés: «Escribe esto en un libro para recuerdo y trasmítele a Josué que yo borraré la memoria de Amalec bajo el cielo». 15 Moisés levantó un altar y lo llamó «Señor, mi estandarte», 16 diciendo: «Porque su mano se ha levantado contra el estandarte del Señor, el Señor está en guerra con Amalec de generación en generación». Estaré en pie en la cima del monte, con el bastón de Dios en la mano». 10 Hizo Josué lo que le decía Moisés, y atacó a Amalec; entretanto, Moisés, … Éxo 18:20 Incúlcales los mandatos y las instrucciones, enséñales el camino que deben seguir y las acciones que deben realizar. 21 Después busca entre todo el pueblo algunos hombres valientes, temerosos de Dios, sinceros y enemigos del soborno, y establece de entre ellos jefes de mil, de cien, de cincuenta y de veinte. 22 Ellos administrarán justicia al pueblo regularmente: los asuntos graves, que te los pasen a ti; los asuntos sencillos, que los resuelvan ellos. Así aligerarás tu carga, pues ellos la compartirán contigo. 23 Si haces lo que te digo, cumplirás lo que Dios te manda y podrás resistir, y el pueblo se volverá a casa en paz».

El 9º Escalón

Israel en el monte Sinaí. Este escalón, contrarresta, solo en parte, la 2ª plaga, en la que salimos del agua como ranas ya no como peces, y nos alejamos de Dios. Ahora es Dios el que se acerca a nosotros: sobre el monte Sinaí, dice que ‘os he llevado sobre alas de águila (Espíritu Santo) y os he traído hasta mí’. Pero aun así no podemos llegar hasta Él como antes. No podemos subir al monte Sinaí. Ahora tendremos la naturaleza hombre para siempre, y aunque lleguemos al cielo en una infinita felicidad, no seremos lo que fuimos una vez: ángeles. Si el paso del agua (Dios), peces, a estar vacíos, se simbolizaba con la rana y sus saltos, ahora Dios se presenta en la cima del Sinaí al que no nos podemos ni acercar. Pese a haber llegado el Espíritu Santo hasta nosotros, no alcanzaremos la naturaleza celestial perdida. Tal y como la rana nos hablaba de la imposibilidad de habitar con el Espíritu, pues voluntariamente salen a morir fuera del río, este paso nos habla de la recuperación de esa posibilidad de cohabitación, pero a la vez nos informa, como la hacía la segunda plaga, de nuestro cambio de naturaleza. Este escalón está muy relacionado con el siguiente.

Éxo 19:3 Moisés subió hacia Dios. El Señor lo llamó desde la montaña diciendo: «Así dirás a la casa de Jacob y esto anunciarás a los hijos de Israel: 4 “Vosotros habéis visto lo que he hecho con los egipcios y cómo os he llevado sobre alas de águila y os he traído a mí. 5 Ahora, pues, si de veras me obedecéis y guardáis mi alianza, seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra. 6 Seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa”. Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel». Éxo 19:10 El Señor dijo a Moisés: «Vuelve a tu pueblo y purifícalos hoy y mañana; que se laven la ropa 11 y estén preparados para el tercer día; pues el tercer día descenderá el Señor sobre la montaña del Sinaí a la vista del pueblo. 12 Traza al pueblo un límite alrededor y dile: «Guardaos de subir a la montaña o de tocar su borde; el que toque la montaña, morirá..

El 10º Escalón

Israel en el monte Sinaí. Este escalón invierte la primera plaga. El agua, signo del Espíritu Santo se convierte en Sangre. Nos desconectamos de Dios; esta es la primera plaga, aunque luego habla de las consecuencias (rana, mosquitos…). Por esto se inicia todo. Dejamos de estar en Dios y compartir su Espíritu para pasar a ser sangre (ahí símbolo de muerte). Los mandamientos son una ‘estructura’ que nos rehace y reconecta. Como los palos y cintas que a modo de andamios unen un injerto en una planta, los mandamientos nos unen de nuevo a Dios y ¿por qué? Porque la mayor parte de ellos están fundamentados en el Amor y otros en fidelidad. Si los escalones eran necesarios para llegar, los mandamientos son el enganche que nos agarra al cielo Pero se entregan dos veces los 10 mandamientos. ¿Qué quiere decir esto? La primera vez hace referencia a nuestra primera naturaleza que perdimos: la celestial. Por eso nos habla de la traición a Dios en la Idolatría al carnero (32:1). De nuevo el Espíritu Santo es representado o simbolizado por el oro, que es ‘extraído’ más de las mujeres que de los hombres: (mujeres, hijos e hijas). Esto hace referencia a los Eva que codician la manzana, la Esencia de Dios o hacerse dioses de sí mismos. En los ‘hijos’, veo a los Adanes, pues representan inocencia que se deja llevar por los Eva (por las madres aquí). Fijémonos en que la primera vez que entrega estos 10 mandamientos, (naturaleza celestial) salen de Dios Padre (31:18); no sólo lo escrito, también las propias tablas, pero no en la segunda.

Así la tabla en sí misma es hecha por Moisés (prefiguración de Cristo), aunque no lo escrito en su interior (34:1). Tras la rotura de las primeras tablas, él (Moisés) personalmente las hace como copia de las primeras para que Dios (Él, dice al principio -34:1-), vuelva a cincelar los mandamientos ¿Qué nos dice esto? Que cristo valida nuestra naturaleza hombre (simbolizada aquí como las tablas sin inscripción), para que podamos albergar en nuestro interior el Espíritu Santo (= lo escrito en nuestro interior por el dedo de Dios). Pero, aunque en 34: 1 dice que Él (Dios) escribirá en ellas las palabras, en 34:27 se lo dice a Moisés ¿Por qué? Porque Moisés es prefiguración de Cristo y Él está en Dios Padre y viceversa. Veamos, en los versículos (6,7) dice: El Señor pasó delante de él proclamando ‘Señor, Señor, Dios…’ Pero no es la persona de Dios (padre) hablando de Sí mismo, sino Cristo intercediendo por nosotros en el cielo tras la traición; todavía no tiene naturaleza humana. Nos escenifica lo que ocurrió antes de la creación del mundo, como una visión que viene del cielo (5); siendo así, no se está proclamando Dios Padre para Sí mismo sino Dios Hijo al Padre. En el Versículo siguiente el (8), dice: Moisés se inclinó y postró en tierra, esto hace referencia al momento en que Cristo se hace hombre (tierra). En el siguiente (9) dice ‘Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros’ haciendo referencia al momento en el que valida la naturaleza hombre para recibir al Espíritu Santo (el momento de la pasión), ya Él puede venir o entrar en nosotros. La respuesta a esto está en el (11), la alianza por la que con su ayuda recuperaremos la tierra prometida (el cielo), expulsando a los amorreos, cananeos… En 34,27 además Dios habla de la alianza que toma con ‘Moisés’ (prefiguración de Cristo) y con Israel. Efectivamente, nuestra nueva alianza está hecha en Cristo; gracias a Él podemos volver a enlazar con Dios, no en vano, nombra antes a ‘Moisés’ (prefiguración de Cristo) que a Israel, haciéndolo pieza clave o angular, de lo contrario ¿por qué no nombrar solo al pueblo? ¿Es que Moisés no era parte del pueblo?

Éxo 20:1 El Señor pronunció estas palabras: 2 «Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud. 3 No tendrás otros dioses frente a mí. 4 No te fabricarás ídolos, ni figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra, o en el agua debajo de la tierra. 5 No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo el pecado de los padres en los hijos, hasta la tercera y la cuarta generación de los que me odian. 6 Pero tengo misericordia por mil generaciones de los que me aman y guardan mis preceptos. 7 No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en falso. Porque no dejará el Señor impune a quien pronuncie su nombre en falso. 8 Recuerda el día del sábado para santificarlo. … Éxo 31:18 Cuando acabó de hablar con Moisés en la montaña del Sinaí, le dio las dos tablas del Testimonio, tablas de piedra escritas por el dedo de Dios.
Éxo 32:1 Viendo el pueblo que Moisés tardaba en bajar de la montaña, se reunió en torno a Aarón y le dijo: «Anda, haznos un dios que vaya delante de nosotros, pues a ese Moisés que nos sacó de Egipto no sabemos qué le ha pasado». 2 Aarón les contestó: «Quitadles los pendientes de oro a vuestras mujeres, hijos e hijas, y traédmelos». 3 Todo el pueblo se quitó los pendientes de oro y se los trajeron a Aarón. 4 Él los recibió, trabajó el oro a cincel y fabricó un becerro de fundición. Entonces ellos exclamaron: «Este es tu dios, Israel, el que te sacó de Egipto».

Éxo 34:1 El Señor dijo a Moisés: «Labra dos tablas de piedra como las primeras y yo escribiré en ellas las palabras que había en las primeras tablas que tú rompiste. 2 Prepárate para mañana, sube al amanecer a la montaña del Sinaí y espérame allí en la cima de la montaña. 3 Que nadie suba contigo, ni aparezca nadie en toda la montaña; ni siquiera las ovejas o las vacas pastarán en la ladera de la montaña». 4 Moisés labró dos tablas de piedra como las primeras, madrugó y subió a la montaña del Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra. 5 El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor. 6 El Señor pasó ante él proclamando: «Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad, 7 que mantiene la clemencia hasta la milésima generación, que perdona la culpa, el delito y el pecado, pero no los deja impunes y castiga la culpa de los padres en los hijos y nietos, hasta la tercera y cuarta generación». Éxo 34:8 Moisés al momento se inclinó y se postró en tierra. Éxo 34:9 Y le dijo: «Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque es un pueblo de dura cerviz; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya». 11 El Señor dijo a Moisés: «Yo voy a concertar una alianza: en presencia de tu pueblo haré maravillas como no se han hecho en ningún país ni nación, para que el pueblo con el que vives vea las obras terribles que voy a hacer por medio de ti. 11 Cumple lo que yo te mando hoy; expulsaré delante de ti a amorreos, cananeos, hititas, perizitas, heveos y jebuseos. Éxo 34:27 El Señor dijo a Moisés: «Escribe estas palabras: de acuerdo con estas palabras concierto alianza contigo y con Israel». 28 Moisés estuvo allí con el Señor cuarenta días con sus cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua; y escribió en las tablas las palabras de la alianza, las Diez Palabras.

El final: La Llegada al Cielo. Ya está dicho. Hemos sido salvados de nuestra incapacidad de recibir a Dios. Desde la pasión podemos volver al cielo, algo a lo que el Espíritu Santo nos ayuda. Muchas de las normas de convivencia, más allá de los 10 mandamientos (inspirados muchos en el Amor), que Dios proporcionó al pueblo de Israel, eran para sujetar artificialmente lo que de manera natural se sujeta con el Amor. Bien es cierto, que otras precisamente fueron dadas para que sin amor pudieran convivir. Para mantener una gran bolsa de plástico abierta boca abajo, sujetándola con manos, de manera que esta quede abierta en todo su volumen, harían falta muchas manos y aun así no quedaría hinchada del todo; sin embargo, con un secador o una manguera de aire insuflando desde abajo, se llenaría por completo y aun nos empujaría hacia arriba. Este es el Espíritu Santo del que nos desconectamos, que desde la pasión puede volver a nosotros. Bien, ya Salomón, sabio entre sabios, encontró esta relación antagónica entre algunas de las plagas y algunos de los hechos ocurridos en el Éxodo (lo vemos en el libro de la Sabiduría), pero el Señor le ocultó el sentido de esto. No podía imaginar que las plagas describían nuestro descenso hasta aquí desde el mismísimo cielo y que esos acontecimientos iniciados en la pascua de Cristo describían la escalera que nos guiaba de nuevo hasta allí. Todo lo dicho queda meridianamente claro para el que lea esto con atención. Si yo fuera judío estaría orgulloso por haber sido elegido mi pueblo para introducir al salvador de la humanidad; por haber sido elegido para dibujar la historia de la Salvación y poderse hacer presente ésta a nosotros que moramos aquí abajo. Si yo fuera judío sería el más ferviente de los cristianos, pues esto que será claro para otras naciones, para el pueblo judío debería ser cristalino.

Sobre la Escalera de Jacob

En el sueño de Jacob, Gén 28:10, a Isaac se le mostró una escalera por la que bajaban y subían los ángeles. Tal y como he descrito, los acontecimientos del Éxodo a partir de la Pascua tienen un significado enlazado con las plagas correspondientes. De esta manera las plagas en la exégesis se revelan como hechos que nos ocurrieron desde que morábamos en el cielo hasta llegar a la tierra. En realidad, hasta la pascua de Cristo, primer acontecimiento o escalón de subida sin el que no se podrían haber hecho los siguientes. Estos escalones, además, están en estricto orden y corresponden a cada una de sus respectivas plagas. Así, como decía, la escalera queda constituida de bajada como las plagas y de subida como los siguientes acontecimientos del Éxodo. Pensar que a Isaac se le mostró de manera figurada esta escalera, no solo coincide con el mensaje de su sueño, sino que confirma lo que creo haber ya demostrado o demostraré en este ensayo. Efectivamente fuimos ángeles y a la tierra bajamos en otra naturaleza para nuestra salvación. Gracias a Dios podemos volver al cielo y la manera de hacerlo quedó descrita en el Éxodo hace miles de años, como estos escalones cuya base o escalón angular es la pasión de Jesucristo. El hecho de que la visión fuera en Betel puede ser significativo por ser el primer lugar en Canaán donde Abraham puso un templo a Dios. Así, Betel podría ser el punto de apoyo de la escalera, y el primer escalón, como se ha dicho, la pasión de Jesús en Jerusalén. Betel es la segunda ciudad más nombrada en la Biblia. Esta ciudad es llamada casa de Dios, pero también casa de iniquidad por el profeta Oseas (aquí se erigió el becerro de oro según parece). El mundo como lo conocemos es casa de ídolos, pero también el lugar donde nos podemos llenar del Espíritu Santo. Como en el sueño de Jacob, observamos una similitud entre los opuestos subir/bajar y Dios/Ídolos. Os invito a haceros estas preguntas: ¿Por qué el Señor quiso que sucediera todo de esta manera: con claros escalones hacia abajo y hacia arriba que se corresponden? A Isaac le bastó con mostrarle el sueño. ¿Tan importante era dejarlo así expuesto para nuestro tiempo? Quizá sea una evidencia más para el pueblo de Israel, pero en cualquier caso ¿Por qué el Señor quiere que esto se revele ahora? Parece un signo más de que la profetizada unión de las naciones y el posterior ‘apaga y vámonos’ están próximos. ¿Quizá sean nuestros hermanos Israelitas los primeros en reconocer la Verdad? ¿Les seguirán los hermanos musulmanes al ver su ejemplo y tomar este conocimiento en serio? ¿Otros? ¿O será todo a la vez? No sé cómo lo hará el Señor, pero lo hará porque está escrito: no solo los que escuchan de las religiones sino también los sordos escucharán.

Gén 28:10 Jacob salió de Berseba en dirección a Jarán. 11 Llegó a un determinado lugar y se quedó allí a pernoctar, porque ya se había puesto el sol. Tomando una piedra de allí mismo, se la colocó por cabezal y se echó a dormir en aquel lugar. 12 Y tuvo un sueño: una escalinata, apoyada en la tierra, con la cima tocaba el cielo. Ángeles de Dios subían y bajaban por ella. 13 El Señor, que estaba en pie junto a ella, le dijo: «Yo soy el Señor, el Dios de tu padre Abrahán y el Dios de Isaac. La tierra sobre la que estás acostado la daré a ti y a tu descendencia. 14 Tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás a occidente y oriente, a norte y sur; y todas las naciones de la tierra serán benditas por causa tuya y de tu descendencia. 15 Yo estoy contigo; yo te guardaré donde quiera que vayas, te haré volver a esta tierra y no te abandonaré hasta que cumpla lo que he prometido». 16 Cuando Jacob despertó de su sueño, dijo: «Realmente el Señor está en este lugar y yo no lo sabía».

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