Estudio de las Profecías.

El Apocalipsis

Un poco de Numerología

Antes de nada hablemos de algunos números utilizados en la Biblia; nos hará falta para entender y además es muy interesante.

El número 1 simboliza a Dios por ser único.

El número 7 simboliza la perfección, lo absoluto. Todo se realizó en 7 días; después del trabajo (6 días) llega el descanso como llegará el cielo para los que tengan suerte después del mundo.

Evangelio según San Mateo 18:21-22 Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?»
Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.»

Es lo perfecto, lo que debe ser.

El número 3 simboliza la totalidad. Hay tres tiempos pasado, presente y futuro. El 3 es siempre.

El número 6 es el del demonio según dicen. En realidad, representa el número del hombre y como tal, bien podría ser el del demonio pues como sostengo hemos dejado de ser lo que fuimos para ser los mediocres hombres por culpa de la traición, azuzada por el demonio. Luego el ser hombres sería un logro del demonio.

Es el número del hombre porque al 6º día Dios lo creó.

El 6 además es un número perfecto=suma de sus divisores exceptuándose a sí mismo => 1+2+3 = 6 que también puede simbolizar que el 6 (demonio), sustituye a las tres personas Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Los Superlativos

Apocalipsis 13:18  ¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.

Además, el superlativo que hacían los Israelitas era repetir tres veces la misma palabra (Santo, Santo, Santo, es el más Santo). Con el 6 ocurriría lo mismo.

Si quitamos al superlativo de lo perfecto 777, la Santísima Trinidad Dios 111 (superlativo de 1 Dios único y además 1+1+1 suman 3 personas; 3 =totalidad, siempre, eternidad. Luego el 111 representa a Dios Trinidad; un solo Dios, tres personas), nos queda 666.

       Perfecto (777) – Dios (111) = Diablo (666)

Que es básicamente lo que, afirmo, pasó en el cielo. Estando en la perfección del cielo, intentamos quitar a Dios engañados por el demonio y nos encontramos muertos y además fuera del cielo junto al Diablo. Y a la vez es el número del hombre, como ya he dicho, lo que somos ahora por haber quitado a Dios de nosotros.

Luego: “pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666” se refiere a que es la cifra del ‘hombre’ pues el hombre es la consecución de la bestia.

Por último, creo que cada 6 representa también a cada uno de los actores de este mundo, de los que aquí caímos por dejar a Dios: Adanes 6, Evas (sordos) 6 y demonios 6.


Los Siete Sellos

Observar la Biblia bajo la perspectiva “dual” da nuevos significados, como decía, a muchas lecturas. En Apocalipsis 5, se nos habla sobre todo del libro, más que de sus siete sellos. Se pregunta quién será capaz de abrirlo y luego dice que es el hijo de David, el cordero degollado…

Pensemos en lo dicho hasta ahora: que nuestra alma por nuestra traición pasa a ser incapaz de recibir al Espíritu Santo y es Cristo el que con su sacrificio “arregla” al hombre, abre esa alma cerrada o atrofiada. Ese libro seríamos cada uno de nosotros, en cada una de sus páginas. Así en Jesucristo están curadas todas las almas de los hombres, de todo credo o nación. Esas hojas somos toda la humanidad y las criaturas celestiales de Dios, y él abre para nosotros la posibilidad de volver a Dios, la vida en sí misma, abre el mundo y el Universo como escenario de una Historia de Salvación que sin Él no se podría haber dado. Es decir, somos potencialmente salvados, porque seguimos siendo libres y podríamos volver a elegir a Luzbel, por eso en este mundo se hace una criba para recuperar lo salvable. La clave es Jesucristo y su Palabra, Palabra de Dios, es Amor extremo. Amor al débil, al que según el mundo, se supone que está por debajo. Él nos enseña el camino del amor: la renuncia a lo que nos ancla al mundo (que es la herramienta de prueba a favor de Luzbel), y nos enseña a hacernos el último, como él lo hizo.

El apocalipsis está escrito sin tiempo, pues finalmente predice el fin del mundo. Jesucristo es descrito en futuro como el que abrirá por su sacrificio los 7 sellos. Lo que es como decir que sin la pasión de Jesucristo no habría existido el mundo. Desde un futuro para el origen del mundo, sin Él desparecería hasta nuestro pasado en el mundo. Esto es así porque Dios está fuera del tiempo, y porque Cristo (Hijo antes del tiempo) ya se ofrece para salvar a los ‘deseos’ (nosotros, ya existentes) en el plan de Dios de darnos nueva naturaleza, que incluye el Universo y lo conocido por nosotros.

En el capítulo 6 continúa con los siete sellos. Estos parecen hablar ahora sí cronológicamente de la historia del hombre, pero empezando desde el cielo tal y como quedaron las criaturas de Dios después de la traición. Para entender los sellos conviene leer estos versículos del Capítulo 4 que habla del cielo y sus potestades.

Pensemos, que esos “Vivientes” llenos de ojos, son los pueblos o tipos de ángeles según su fidelidad y tamaño, no los perdamos de vista porque son cruciales para reconocerlos en el Génesis; ahora en los sellos los veremos mejor. Entonces, en los cuatro primeros sellos nos hablará de los “bandos”, digamos, presentes en el cielo tras la traición, aunque el primero no sale como tal en los pasajes del Génesis de Adán y Eva (los ángeles fieles, aunque sí habla Dios).  Véase que “Viviente lleno de ojos”, parece describir a una esencia, o un algo común, con personas distintas (uno no se imagina los ojos por delante y por detrás coordinados, sino cada cual a lo suyo). Este hecho, compartir “un algo o esencia” podría querer decir que cambiaron la Esencia de Dios primigenia en algo diferente, es decir, que no se vaciaron, lo que haría la batalla en el cielo más cruenta; pero plantear eso quizá sería la peor de las herejías o blasfemias contra el Espíritu Santo (aquella que no tiene perdón –Mar 3, 22-30–); lo que sé con seguridad es que murieron interiormente, unos odiaron, y todos nos vaciamos.

Apocalipsis 5:1-14 Vi también en la mano derecha del que está sentado en el trono un libro, escrito por el anverso y el reverso, sellado con siete sellos. Y vi a un Ángel poderoso que proclamaba con fuerte voz: «¿Quién es digno de abrir el libro y soltar sus sellos?»
Pero nadie era capaz, ni en el cielo ni en la tierra ni bajo tierra, de abrir el libro ni de leerlo.  Y yo lloraba mucho porque no se había encontrado a nadie digno de abrir el libro ni de leerlo.  
Pero uno de los Ancianos me dice: «No llores; mira, ha triunfado el León de la tribu de Judá, el Retoño de David; él podrá abrir el libro y sus siete sellos.»
Entonces vi, de pie, en medio del trono y de los cuatro Vivientes y de los Ancianos, un Cordero, como degollado; tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios, enviados a toda la tierra.
Y se acercó y tomó el libro de la mano derecha del que está sentado en el trono.
Y cantan un cántico nuevo diciendo: «Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos porque fuiste degollado y compraste para Dios con tu sangre hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; y has hecho de ellos para nuestro Dios un Reino de Sacerdotes, y reinan sobre la tierra.» Y en la visión oí la voz de una multitud de Ángeles alrededor del trono, de los Vivientes y de los Ancianos. Su número era miríadas de miríadas y millares de millares,  y decían con fuerte voz: «Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.» Y toda criatura, del cielo, de la tierra, de debajo de la tierra y del mar, y todo lo que hay en ellos, oí que respondían: «Al que está sentado en el trono y al Cordero, alabanza, honor, gloria y potencia por los siglos de los siglos.» Y los cuatro Vivientes decían: «Amén»; y los Ancianos se postraron para adorar.

Apocalipsis 4:5-8 Del trono salen relámpagos y fragor y truenos; delante del trono arden siete antorchas de fuego, que son los siete Espíritus de Dios.  Delante del trono como un mar transparente semejante al cristal. En medio del trono, y en torno al trono, cuatro Vivientes llenos de ojos por delante y por detrás.
El primer Viviente, como un león; el segundo Viviente, como un novillo; el tercer Viviente tiene un rostro como de hombre; el cuarto viviente es como un águila en vuelo.
Los cuatro Vivientes tienen cada uno seis alas, están llenos de ojos todo alrededor y por dentro, y repiten sin descanso día y noche: «Santo, Santo, Santo, Señor, Dios Todopoderoso, «Aquel que era, que es y que va a venir».»

Apertura de los 7 Sellos

6:1    Y seguí viendo: Cuando el Cordero abrió el primero de los siete sellos, oí al primero de los cuatro Vivientes que decía con voz como de trueno: «Ven». 6:2 Miré y había un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; se le dio una corona, y salió como vencedor, y para seguir venciendo.

El primer sello (6:1), tiene un Jinete a lomos del caballo blanco con una corona y es vencedor y será vencedor. Parece referirse a Jesucristo primer ‘deseo’ de Dios que se mantiene en Él y al revés. El principio de todo incluso para los ángeles. El 1er Viviente sería el pueblo de Dios, los Ángeles fieles =>como un león.

6:3     Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo Viviente que decía: «Ven». 6:4  Entonces salió otro caballo, rojo; al que lo montaba se le concedió quitar de la tierra la paz para que se degollaran unos a otros; se le dio una espada grande.

El segundo sello (6:3), tiene un Jinete a lomos del caballo rojo. También se le concede la libertad a Luzbel y él la usa o usará para quitar de la (tierra = cielo) la paz. Decidirá levantarse en rebelión. Tiene una espada grande; según creo todos tenemos distintos tamaños de deseo (almas), ya he explicado esto antes: parábola de los talentos. Pienso que Luzbel debía tener un tamaño considerable. En la Biblia lo describe como ángel bello y hermoso antes del levantamiento. El 2º Viviente serían los Ángeles caídos => Novillo con cuernos, pero no con la presencia de un toro.

6:5     Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer Viviente que decía: «Ven». Miré entonces y había un caballo negro; el que lo montaba tenía en la mano una balanza, y oí como una voz en medio de los cuatro Vivientes que decía: «Un litro de trigo por denario, tres litros de cebada por un denario. Pero no causes daño al aceite y al vino.»

El tercer sello (6:5), tiene un Jinete a lomos del caballo negro. Con una balanza. No sé si se refiere a un arcángel o al Espíritu Santo porque se encarga de medir nuestra capacidad de “Dios”, por instrucciones del mismo Dios=> “voz de en medio de los 4 vivientes”; así el 3er Viviente: parece que seamos nosotros, del resto de los deseos de Dios =>”tiene un rostro como de hombre”. De nosotros que luego fuimos hechos hombres. Habla de capacidades medidas por denario, igual que la parábola de los talentos como decía. Pero se nos respetó el vino (Vida, Espiritualidad) y el aceite que pudiera ser el alma (da cuerpo, consistencia), la libertad que nos hace independientes como deseos y forma la persona.  * En otras traducciones dice “no gastes el aceite y el vino”

6:7    Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto Viviente que decía: «Ven». 6:8   Miré entonces y había un caballo verdoso; el que lo montaba se llamaba Muerte, y el Hades le seguía. Se les dio poder sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con la espada, con el hambre, con la peste y con las fieras de la tierra.

El cuarto sello (6:7), tiene un Jinete a lomos del caballo verdoso, llamado muerte y le sigue el Hades. ‘Muerte’ es el resultado de la traición, el Hades los ‘muertos’ que persiguen o envenenan a los Adán, (con poder sobre 1/4). El 4º Viviente, son los que escucharon a Satán, los Eva; los que aquí no pueden escuchar =>como un águila en vuelo, al acecho de los Adán. No inscritos en el libro de Vida.

6:9   Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los degollados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que mantuvieron. 10 Se pusieron a gritar con fuerte voz: «¿Hasta cuándo, Dueño santo y veraz, vas a estar sin hacer justicia y sin tomar venganza por nuestra sangre de los habitantes de la tierra?» 6:11  Entonces se le dio a cada uno un vestido blanco y se les dijo que esperasen todavía un poco, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos que iban a ser muertos como ellos.

El quinto sello (6:9). Ya no tiene caballo. Ya no hay Viviente que lo muestre. Ya se han descrito todas las posiciones o participantes. En este sello habla de los que caen en la lucha del cielo (también de los de la tierra) contra los seguidores de Luzbel y de la justicia que reclaman.

6:12  Y seguí viendo. Cuando abrió el sexto sello, se produjo un violento terremoto; y el sol se puso negro como un paño de crin, y la luna toda como sangre, 13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera suelta sus higos verdes al ser sacudida por un viento fuerte; 6:14  y el cielo fue retirado como un libro que se enrolla, y todos los montes y las islas fueron removidos de sus asientos; 15 y los reyes de la tierra, los magnates, los tribunos, los ricos, los poderosos, y todos, esclavos o libres, se ocultaron en las cuevas y en las peñas de los montes. 6:16   Y dicen a los montes y las peñas: «Caed sobre nosotros y ocultadnos de la vista del que está sentado en el trono y de la cólera del Cordero. 6:17   Porque ha llegado el Gran Día de su cólera y ¿quién podrá sostenerse?» 7:1     Después de esto, vi a cuatro Ángeles de pie en los cuatro extremos de la tierra, que sujetaban los cuatro vientos de la tierra, para que no soplara el viento ni sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol. 7:2   Luego vi a otro Ángel que subía del Oriente y tenía el sello de Dios vivo; y gritó con fuerte voz a los cuatro Ángeles a quienes se había encomendado causar daño a la tierra y al mar: 7:3   «No causéis daño ni a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta que marquemos con el sello la frente de los siervos de nuestro Dios.»

El sexto sello (6:12). Terremoto…, las estrellas caen del cielo y este es retirado como un libro que se enrolla… y lo que sigue. La caída de los ángeles dudosos (estrellas) y de los traidores. Ya no hay cielo para ellos, caen a la “tierra” (creo que aquí estamos ya vacíos y en el suelo o simplemente se refiere a fuera del cielo). Sigue… no se destruirá la “tierra” hasta que se marquen los siervos de nuestro Dios (los que vuelvan al cielo).

8:1    Cuando el Cordero abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo, como una media hora8:2   Vi entonces a los siete Ángeles que están en pie delante de Dios; les fueron entregadas siete trompetas.

El séptimo sello (8:1). Ya estamos en la tierra de verdad. Dice que hay un silencio como de media hora en el cielo, pongamos que son nuestros años de historia en el mundo antes del fin (4000 o 5000 años ¿?). Además, este sello acaba con la descripción de las criaturas (de cómo quedaron). Los siguientes hablan de la batalla en sí que se dio en el cielo. Esta es descrita por las trompetas de siete ángeles. Continuo después.

Esto es lo que yo veo. Dios nos lo muestra todo, desde el principio en el cielo. Y con todo me refiero al libro de la vida con sus siete sellos. En el apocalipsis está el antes y el después. Dios nos dice que Él está en el centro, que existen a su alrededor 4 tipos de ‘deseos’ o creaciones, que son el resultado de cómo han ejercido su libertad y en qué se han convertido. 

Solo el primer Viviente está en medio (de Él), fiel a su Esencia, y el Jinete del caballo blanco, Cristo, además se mantiene en Él. Representado por el león y la corona de la victoria. Los demás están en torno al trono. No especifica distancia. Son los ángeles, arcángeles y potestades fieles.
El caballo rojo parece también evidente con cuernos y todo.
El más complicado es el caballo negro. Parece que la voz es Dios, porque dice que sale de en medio de los 4 vivientes. El viviente, nosotros (con apariencia de hombre). Reparte el volumen (litros) de nuestra alma o capacidad para recibir el Espíritu Santo. Representado por el negro porque lo que hace al fin y al cabo es quitar la Vida, el Espíritu Santo, o al menos distribuir lo que queda del alma sin el Espíritu; nos mide y proporciona el tamaño de nuestras ‘bolsas’ vacías. Dice: «Un litro de trigo por denario, tres litros de cebada por un denario. Pero no causes daño al aceite y al vino.»  Bien, si como afirmo los Adán son diferentes a los Eva porque no han escuchado al demonio sino a estos últimos, ellos son los que mejor están. Los Adán abiertos a la palabra recibirán volumen (no gramos) de trigo (el pan representa también al Espíritu Santo, podrán recibirlo). Los Eva, volumen de cebada (con la que se suelen hacer bebidas alcohólicas, representando a los divertimentos e ídolos del mundo quizá). No causes daño al aceite, puede querer decir que aún después de la traición nos permite conservar esa alma o bolsa que da consistencia (a ambos Adanes y Evas) no se nos quita, como sí pasa con el Espíritu Santo. El vino quizá a la libertad de elegir (lo que nos da la posibilidad de vivir –con minúscula-, elegir, también en el mundo incluso sin Espíritu Santo).
El verdoso es el único que tiene nombre, por lo que creo que es la consecuencia en sí misma de los que le han seguido. Es la muerte. Y lo siguen (el Viviente) los que persiguen a la Vida para destruirla tanto en el cielo como en la tierra. Son los Eva que escucharon a Satán y en la tierra solo tienen oídos para los ídolos (el mundo) no pueden escuchar la Palabra, y son los diablos (poseídos), etc. Tienen poder sobre la cuarta parte de todos, que creo son los Adán. Los que matan son; las fieras de la tierra (los ídolos y sus demonios), la peste (los Eva convencen o contagian), la espada no sé si se refiere a algo que usaron los caídos en el cielo o a la lengua o se refiere al miedo a la muerte; el hambre a la necesidad. Son representados por las águilas en vuelo (al acecho de Adán).

Parece claro pues, que ya fuimos antes del mundo y al dejar de ser, Dios nos pone el mundo para tratar de recuperarnos. Esta es la conclusión a la que llego de manera independiente a lo escrito en este ensayo desde el principio, porque desde el Génesis y otros pasajes de la Biblia llego al mismo sitio que por aquí. No ha sido sino al final, que he visto como todo queda confirmado en los primeros capítulos del Apocalipsis. ¿Que lo queremos negar? Todo, hasta lo evidente se puede negar en nuestra libertad.

Se cumple entonces que Jesucristo abre los siete sellos (inicia la creación) incluso abre la posibilidad a nuestra nueva naturaleza salvadora, el hombre redimido o potencialmente capaz de recibir el Espíritu. Y no solo abre los sellos a nosotros referidos, sino también los de toda la creación, ya que por el primer deseo de Dios, Jesucristo, que complace a Dios y mantiene su propia Esencia, se crea todo lo demás.

Cambia mucho entonces esta perspectiva a la de los cuatro jinetes del apocalipsis que ya conocemos (Victoria, Guerra, Hambre y Muerte), por eso digo que esta nueva visión encuentra otro significado más profundo.

Así pues, el Apocalipsis conocido como el libro de la revelación, sería una revelación completa que nos habla desde el origen del cielo y de nuestro final de nuevo en el cielo para el que lo consiga.

Como curiosidad os pongo este versículo que nos habla de una creación conjunta de todos antes de (en) la creación del mundo y de cómo venimos marcados ya (de no ser así, qué arbitrario sería inscribir a unos y a otros no).

Apocalipsis 17:8    «La Bestia que has visto, era y ya no es; y va a subir del Abismo pero camina hacia su destrucción. Los habitantes de la tierra, cuyo nombre no fue inscrito desde la creación del mundo en el libro de la vida, se maravillarán al ver que la Bestia era y ya no es, pero que reaparecerá.

¡La estructura se repite!

7 Trompetas + 7 ángeles + 7 Copas

En los sellos que hemos visto, los cuatro primeros hablan de los vivientes. Los más generales. Luego tres “posteriores”. Y a partir del séptimo cambia de “tiempo”. En la siguiente estructura, de 7 ángeles con trompetas, las cuatro primeras trompetas hablan de lo ocurrido en el cielo. Las tres siguientes son “posteriores”. Y en la séptima trompeta cambia de “tiempo”. Además, justo antes del séptimo sello y de la séptima trompeta aparece un Ángel (de oriente en un caso -Apo 7:2- por donde sale el sol=Dios, y del cielo en el otro -Apo 10:1-) que habla de lo que harán y sufrirán profetas en nuestra tierra. Habla también del tiempo que será reservado para marcar a los siervos de Dios. Parecen ser una pausa que habla en concreto de nuestra tierra. Hay ahora 7 ángeles sin nada (trompeta ni copa) que parecen hablar de nuestro tiempo en la tierra (también estructurados igual: 4 anuncios generales y 3 más graves).
Finalmente hay otra estructura de 7 ángeles con copas que se corresponden con lo ocurrido con los ángeles de las 7 trompetas de hecho utilizan el mismo simbolismo o metáforas para cada ángel.

Empezaré por los ángeles de las trompetas comparados con los de las copas. En realidad el grupo de 7 ángeles sin nada en la mano (Trompetas o copas) va en medio, pero lo pondré después y así lo veremos mejor.

Primera Trompeta

Apo 8:7       Tocó el primero… Hubo entonces pedrisco y fuego mezclados con sangre, que fueron arrojados sobre la tierra: la tercera parte de los árboles quedó abrasada, toda hierba verde quedó abrasada.

Primera Copa

Apo 16:2 El primero fue y derramó su copa sobre la tierra; y sobrevino una úlcera maligna y perniciosa a los hombres que llevaban la marca de la Bestia y adoraban su imagen.

En la Primera Trompeta el pedrisco y fuego destruyen la tercera parte de la tierra, árboles…. quedan abrasados. En estos primeros cuatro ángeles (con sus trompetas) nos hablará de lo ocurrido en el reino de los cielos entonces; de la batalla. Habla de árboles y hierba, que hacen referencia a lo concreto, a la persona (=libertad + decisiones tomadas de cada uno; los “árboles para elegir” en el Edén representan la libertad -quizá incluso a otros seres directamente-). Así el pedrisco y fuego mezclados con sangre, representan esa batalla y la vida perdida en ella. Esto tiene equivalencia con la Primera Copa que produce úlceras malignas. Recordemos: al desamar dejamos de mantener el Espíritu Santo. Ya no podemos. Por los “rotos”, se va el Espíritu. Es la consecuencia de la primera Trompeta, de la batalla en la rebelión.

Segunda Trompeta

Apo 8:8       Tocó el segundo Ángel… Entonces fue arrojado al mar algo como una enorme montaña ardiendo, y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. 9 Pereció la tercera parte de las criaturas del mar que tienen vida, y la tercera parte de las naves fue destruida.

Segunda Copa

Apo 16:3 El segundo derramó su copa sobre el mar; y se convirtió en sangre como de muerto, y toda alma viviente murió en el mar.

En la Segunda Trompeta una gran montaña cae ardiendo al mar. Montaña habla de algo alto y grande. Se refiere a Satán que cae desde Ángel de los más grandes y bellos (ver Ezequiel 28:12-17) a lo peor por su iniquidad, que contagia. Esto provoca que, por su acción, muchos sean convencidos; muchos que tenían agua mezclada con sal (mar) no agua pura, lo que se refiere al odio, a la iniquidad o simplemente a la codicia. Todos estos son los que odiaron como Luz Bel, el resto de los que serán ángeles caídos. Dice que la tercera parte de los peces, (que antes eran ángeles vivos), mueren como tales, y sus naves (o personas con libertad) son destruidas; los demonios ya solo odian, no conservarán su persona con libertad como la mantenemos nosotros aun caídos en la tierra. Tiene equivalencia con la Segunda Copa. Cuando habla de agua o mar suele hablar de Esencia (agua) o de estado turbio de “Esencia” (mar). El mar representa aquí a los ángeles caídos y la consecuencia para estos es la misma, “sangre como de muerto” y muerte del alma.

Tercera Trompeta.

Apo 8:10 Tocó el tercer Ángel… Entonces cayó del cielo una estrella grande, ardiendo como una antorcha. Cayó sobre la tercera parte de los ríos y sobre las manantiales de agua. 11 La estrella se llama Ajenjo. La tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo, y mucha gente murió por las aguas, que se habían vuelto amargas.

Tercera Copa.

Apo 16,4 El tercero derramó su copa sobre los ríos y sobre los manantiales de agua; y se convirtieron en sangre. 5 Y oí al Ángel de las aguas que decía: «Justo eres tú, «Aquel que es y que era», el Santo, pues has hecho así justicia: 6 porque ellos derramaron la sangre de los santos y de los profetas y tú les has dado a beber sangre; lo tienen merecido.» 7 Y oí al altar que decía: «Sí, Señor, Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos».

Tercera Trompeta. Cae una estrella grande. De nuevo es el demonio (Ajenjo), que cae sobre agua dulce, los Adanes y los Evas, no odiaron, aunque los últimos codiciaron. Lo que se confirma en la Tercera Copa, donde además se resalta la justica de Dios (exigida después por el demonio como hemos visto), pues los Adán también se vacían aunque no codiciaron, sino que lo hicieron por amor. Aun así, fueron infieles.

Cuarta Trompeta

Apo 8:12     Tocó el cuarto Ángel… Entonces fue herida la tercera parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas; quedó en sombra la tercera parte de ellos; el día perdió una tercera parte de su claridad y lo mismo la noche.

Cuarta Copa

Apo 16:8 El cuarto derramó su copa sobre el sol; y le fue encomendado abrasar a los hombres con fuego, 9 y los hombres fueron abrasados con un calor abrasador. No obstante, blasfemaron del nombre de Dios que tiene poder sobre tales plagas, y no se arrepintieron dándole gloria.

Cuarta Trompeta. Fue herida la tercera parte del sol, la luna y las estrellas. El día pierde la tercera parte de la claridad. Esto es consecuencia de lo mismo, el Agua o la esencia de Dios desaparece de estos. No diré que se tornó en sombra porque creo que eso no puede pasar. Pienso que huyó de ellos. Así, la falta de luz es oscuridad. Las estrellas son los ángeles ya mencionados, la luna refleja la luz del sol, de Dios; los que escuchan, aquí especifica a los adanes. La noche referirá a los caídos. Este punto es más grave que los anteriores. Aquí parece ser Dios mismo el que interviene o se refiere a como quedó todo tras la batalla. En este el Espíritu es retirado por completo de los sublevados (todos). Quizá en los anteriores utilizaba las palabras, mar en sangre, agua dulce en sangre, para designar a estos grupos. Pero la retirada real del Espíritu parace que fue aquí; también podría ser una reiteración que aúna el efecto de todos los sublevados, esa retirada del Espíritu en todos ellos. Tiene correspondencia con la Cuarta Copa, donde además se dice que aun después de retirado el Espíritu no se arrepintieron.

Antes de la 5ª hay una pausa o separación entre los 4 primeros y los otros 3:

Apo 8:13 Y seguí viendo: Oí un Águila que volaba por lo alto del cielo y decía con fuerte voz: «¡Ay, ay, ay de los habitantes de la tierra, cuando suenen las voces que quedan de las trompetas de los tres Ángeles que van a tocar!»

Separación. Ahora un águila marca una separación (8.13). Hay de los habitantes de la tierra cuando suenen las voces de las trompetas de los otros tres ángeles. Creo que a partir de aquí habla de las ‘personas’ como tal, sin esencia ya, no de los cambios de la esencia interior en los levantados o los dudosos. Puede incluso que se refiera al momento en el que no estamos en la tierra, sino vacíos, pero cerca de Dios (previo a Noé). Recordemos, en esta parte Caín mataba a Abel, directamente (persona a persona); en el Edén Eva mata a Adán (interiormente, lo condena). Quizá simplemente haga separación entre la rebelión y las consecuencias que serán los siguientes.

Quinta Trompeta

Apo 9:1-11    Tocó el quinto Ángel… Entonces vi una estrella que había caído del cielo a la tierra. Se le dio la llave del pozo del Abismo. 2 Abrió el pozo del Abismo y subió del pozo una humareda como la de un horno grande, y el sol y el aire se oscurecieron con la humareda del pozo. 3 De la humareda salieron langostas sobre la tierra, y se les dio un poder como el que tienen los escorpiones de la tierra. 4 Se les dijo que no causaran daño a la hierba de la tierra, ni a nada verde, ni a ningún árbol; sólo a los hombres que no llevaran en la frente el sello de Dios. 5 Se les dio poder, no para matarlos, sino para atormentarlos durante cinco meses. El tormento que producen es como el del escorpión cuando pica a alguien. 6 En aquellos días, buscarán los hombres la muerte y no la encontrarán; desearán morir y la muerte huirá de ellos. 7 La apariencia de estas langostas era parecida a caballos preparados para la guerra; sobre sus cabezas tenían como coronas que parecían de oro; sus rostros eran como rostros humanos; 8 tenían cabellos como cabellos de mujer, y sus dientes eran como de león; 9 tenían corazas como corazas de hierro, y el ruido de sus alas como el estrépito de carros de muchos caballos que corren al combate; 10 tienen colas parecidas a las de los escorpiones, con aguijones, y en sus colas, el poder de causar daño a los hombres durante cinco meses. 11 Tienen sobre sí, como rey, al Ángel del Abismo, llamado en hebreo «Abaddón», y en griego «Apolíon»

Quinta Copa

10 El quinto derramó su copa sobre el trono de la Bestia; y quedó su reino en tinieblas y los hombres se mordían la lengua de dolor. 11 No obstante, blasfemaron del Dios del cielo por sus dolores y por sus llagas, y no se arrepintieron de sus obras.

Quinta Trompeta. De nuevo empieza con la caída de Satán, pero esta vez a nuestra tierra. Se le da la llave del pozo del abismo; en realidad él es el príncipe del mundo con sus ídolos y tentaciones, también del infierno. La humareda que sale del pozo, hace referencia a que estos oscurecerán la luz, con tentaciones y demás; define también a su propio odio. No es él el que hace que Dios se haga invisible a nosotros (aunque sí el responsable de todo lo que ocurrió en el cielo). Es la propia justicia de Dios, para salvarnos en libertad la que lo decide. Así, luego en la siguiente trompeta ya no veremos a Dios, se habrá hecho desaparecer; aun así aquí nos habla de la función que los demonios tendrán. Las langostas son los demonios, y no atacarán o deberán respetar a la persona o libertad (hierba, árbol); se cebarán con los que no están en gracia. El tormento es referido no solo a las tenciones del mundo sino a los padecimientos del infierno. Dado que las almas no pueden morir, con desearán morir creo que se refiere a un sufrimiento por encontrarse vacíos de Dios, a los que han muerto ya de esta manera (tengamos en cuenta que, después del cielo, nuestra historia en el universo no solo será la que vivimos en la tierra, muy breve, sino el posterior purgatorio o peor, el infierno). En cuanto a los cinco meses parece hablar de la temporalidad de nuestra vida en la tierra, también al tiempo de infierno o también al del purgatorio (el infierno no es eterno, tras mil años después del fin mundo, cuando termine la purgación de los últimos muertos del purgatorio, Dios romperá el arco del tiempo –se explica después-). Apariencia de caballos de guerra con corona parecida al oro: los demonios, como nosotros contra ellos, están siempre en combate, el oro simboliza a los ídolos del mundo (parece=falso; ídolo no es Dios). Sus rostros como de hombre, es porque somos tentados por personas (por querencia u omisión), el cabello de mujer parece hacer referencia los Eva. El resto de características parece hacer referencia a que matan (dientes de león), son muchos, y envenenan. Se corresponde con la Quinta Copa, y en esta añade que maldijeron a Dios; supongo que se referirá a los que caigan al infierno, además de a los ángeles caídos. A la 6ª _^

Sexta Trompeta.

Apo 9:13-21 Tocó el sexto Ángel… Entonces oí una voz que salía de los cuatro cuernos del altar de oro que está delante de Dios; 14 y decía al sexto Ángel que tenía la trompeta: «Suelta a los cuatro Ángeles atados junto al gran río Eufrates.» 15 Y fueron soltados los cuatro Ángeles que estaban preparados para la hora, el día, el mes y el año, para matar a la tercera parte de los hombres. 16 El número de su tropa de caballería era de 200.000.000; pude oír su número. 17 Así vi en la visión los caballos y a los que los montaban: tenían corazas de color de fuego, de jacinto y de azufre; las cabezas de los caballos como cabezas de león y de sus bocas salía fuego y humo y azufre. 18 Y fue exterminada la tercera parte de los hombres por estas tres plagas: por el fuego, el humo y el azufre que salían de sus bocas. 19 Porque el poder de los caballos está en su boca y en sus colas; pues sus colas, semejantes a serpientes, tienen cabezas y con ellas causan daño. 20 Pero los demás hombres, los no exterminados por estas plagas, no se convirtieron de las obras de sus manos; no dejaron de adorar a los demonios y a los ídolos de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, que no pueden ver ni oír ni caminar. 21 No se convirtieron de sus asesinatos ni de sus hechicerías ni de sus fornicaciones ni de sus rapiñas.

Sexta Copa

Apo 16,12 El sexto derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y sus aguas se secaron para preparar el camino a los reyes del Oriente. 13 Y vi que de la boca del Dragón, de la boca de la Bestia y de la boca del falso profeta, salían tres espíritus inmundos como ranas. 14 Son espíritus de demonios, que realizan señales y van donde los reyes de todo el mundo para convocarlos a la gran batalla del Gran Día del Dios Todopoderoso. 15 (Mira que vengo como ladrón. Dichoso el que esté en vela y conserve sus vestidos, para no andar desnudo y que se vean sus vergüenzas). 16 Los convocaron en el lugar llamado en hebreo Harmaguedón

Sexta Trompeta. Los cuatro ángeles (4 puntos cardinales) hace referencia a que estamos en la tierra. En la anterior, nos había presentado el trono de la bestia, que es el infierno, y nuestra tierra, me atrevería a decir. Aquí nos dice que el Espíritu se retira de entre nosotros; en el mundo Dios se hace invisible. El río Eufrates, se refiere al Espíritu Santo. Esta ya es nuestra historia en la tierra y los muertos son aquellos muertos en el pecado, por influencia de los tentadores, esa tropa de caballería que se vale de esas armas y también de los evas. Quizá las cabezas sean los propios demonios, y las cabezas de las colas, los Eva, que manipulados ejercen el mismo poder de tentación, aunque más localizado. Los demás hombres son el resto de los hombres que ven morir a su alrededor a otros, pero aun viendo nuestro inevitable destino de la muerte del cuerpo, no se corrigen, ni se arrepienten de sus ídolos, asesinatos, hechicerías, fornicaciones ni rapiñas. La simbología no la entiendo, el azufre es combustible para el fuego (que quizá se refiera a la violencia), y estos se repiten sustituyendo ‘Jacinto’ por humo, quizá estos dos últimos hablen de las distracciones o ídolos, el Jacinto es una planta muy colorida y el humo nos impide ver…, no sé.  La sexta copa coincide, y añade que los demonios convocan a los reyes del mundo para la Gran batalla de Dios. Quizá en la locura del demonio, crea posible luchar contra Dios cuando Él rompa el arco del tiempo. Esta lucha esta profetizada en los últimos capítulos del Apocalipsis. Será cuando sea eliminado definitivamente. Quizá, haga acopio de condenados para esta futura lucha, no lo sé.

Teoría B o Celestial. Cabría la posibilidad de que estas lecturas tuvieran un sentido doble como siempre. Y nos narren también, o especialmente, lo ocurrido en el cielo. En este caso las primeras 4 trompetas y 4 copas nos hablan igualmente de los participantes y como tornaron su vida en odio, traición o vacío. La quinta del pozo del abismo abierto entonces, y de los secuaces de Satán que tientan a los demás ángeles sirviéndose de los Eva. Y la sexta, esta, de la batalla final previa a su derrota, que es cuando Satán conjura a los reyes del mundo (=ángeles idólatras), para atacar a Dios todopoderoso (Salmo 48 -47-).

Ahora hace otra pequeña separación, en la que se habla de un ángel que da un librito a Juan, que lo devora, y que tiene sabor como la miel pero que le amargará las entrañas. Habla también de dos testigos importantes que están siempre frente a Dios. Dice a Juan que selle lo escuchado, que cuando se consuma el Misterio de Dios, algo que por su voluntad queda aquí desvelado, llegará el fin de los tiempos. Bien, yo calculo que en unos 7 años a partir de que esto se conozca llegará el fin, sobre el 2025 (solo Dios sabe) ¿Qué sentido tendría continuar si ha terminado el ocultamiento de Dios? Y por si alguno de vosotros muriera esta noche, os exhorto a que os convirtáis. No es ninguna broma el sufrimiento eterno, que ahora también por la razón se ve lógico. Antes pensábamos que, siendo Dios amor ¿cómo podía existir el infierno? La falta de Él nos lleva con el que solo odia, con el peor sádico. En este inciso se introduce también Apo 11,1-13, el equivalente a la profecía sellada de Daniel p.195 del Apocalipsis, que analizo después de este punto.

La Séptima Trompeta.

Apo 10:7 sino que en los días en que se oiga la voz del séptimo Ángel, cuando se ponga a tocar la trompeta, se habrá consumado el Misterio de Dios, según lo había anunciado como buena nueva a sus siervos los profetas.»
Apo 11:15-19 Tocó el séptimo Ángel… Entonces sonaron en el cielo fuertes voces que decían: «Ha llegado el reinado sobre el mundo de nuestro Señor y de su Cristo; y reinará por los siglos de los siglos.» 16 Y los veinticuatro Ancianos que estaban sentados en sus tronos delante de Dios, se postraron rostro en tierra y adoraron a Dios diciendo: 17 «Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, «Aquel que es y que era» porque has asumido tu inmenso poder para establecer tu reinado. 18 Las naciones se habían encolerizado; pero ha llegado tu cólera y el tiempo de que los muertos sean juzgados, el tiempo de dar la recompensa a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, pequeños y grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.»  19 Y se abrió el Santuario de Dios en el cielo, y apareció el arca de su alianza en el Santuario, y se produjeron relámpagos, y fragor, y truenos, y temblor de tierra y fuerte granizada.

La Séptima Copa.

Apo 16:17 El séptimo derramó su copa sobre el aire; entonces salió del Santuario una fuerte voz que decía: «Hecho está». 18 Se produjeron relámpagos, fragor, truenos y un violento terremoto, como no lo hubo desde que existen hombres sobre la tierra, un terremoto tan violento. 19 La Gran Ciudad se abrió en tres partes, y las ciudades de las naciones se desplomaron; y Dios se acordó de la Gran Babilonia para darle la copa del vino del furor de su cólera. 20 Entonces todas las islas huyeron, y las montañas desaparecieron. 21 Y un gran pedrisco, con piedras de casi un talento de peso, cayó del cielo sobre los hombres. No obstante, los hombres blasfemaron de Dios por la plaga del pedrisco; porque fue ciertamente una plaga muy grande.

La Séptima Trompeta. Aquí habla de dos momentos que en realidad son uno. Es decir: el momento inmediato de la pasión, de la redención, es el momento en el que todo queda resuelto por Dios Padre (los versículos anteriores Apo 11,1-13 posteriores al inciso del libro de Juan y que analizo también en la profecía sellada de Daniel, venían a terminar en la pasión). Tras la pasión los que fueron justos antes de Cristo, pueden llenarse del Espíritu, entonces se determina la condenación para unos y se esclarece la “salvación” para otros. Aparece el Arca de la Alianza que es Cristo. El único que podía redimirnos era el primero de los creados, el que complació a Dios Padre y por el que todos los demás fueron hechos. Cristo es la Alianza, es el Arca, simbolizando al contendor como algo maravilloso creado y el interior al mismo Dios; persona creada que contiene la esencia exacta de Dios (esta también es una prefiguración de Cristo en el Éxodo que no he puesto en el punto de las prefiguraciones). Pero también se refiere siguiendo la teoría B o celestial, al momento en el que Cristo se ofrece en el cielo para redimir al hombre. Es entonces cuando Dios impone orden en el cielo; vaciando o “matando celestialmente” (salmo 48 -47-) a todos los traidores incluidos los Adán, con la intención de tratarlos de recuperar posteriormente en la tierra por medio de Jesucristo, porque gracias a la aceptación del Hijo, se crea la tierra donde ya caemos muertos con ese juicio, con esa traición que cometimos junto a Dios. Cuando en la 7ª copa habla de la Gran Ciudad puede referirse en el mundo a todos nosotros; tres partes demonios, evas y adanes o en el cielo, teoría B, dividiéndolo en tres partes: Ángeles fieles, Demonios y nosotros engañados (Evas y Adanes). La Gran Babilonia, aquí abajo, serían los demonios y los Evas, pero también los Adanes cegados por el mundo; se explica después.

Los 7 ángeles sin ‘nada’.

Estos iban después de las trompetas (entre los otros dos).

Y una nueva Estructura de siete ángeles (en nuestra tierra):

Apo 14:6 Luego vi a otro Ángel que volaba por lo alto del cielo y tenía una buena nueva eterna que anunciar a los que están en la tierra, a toda nación, raza, lengua y pueblo. 7 Decía con fuerte voz: «Temed a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora de su Juicio; adorad al que hizo el cielo y la tierra, el mar y los manantiales de agua.» 8 Y un segundo Ángel le siguió diciendo: «Cayó, cayó la Gran Babilonia, la que dio a beber a todas las naciones el vino del furor.» 9 Un tercer Ángel les siguió, diciendo con fuerte voz: «Si alguno adora a la Bestia y a su imagen, y acepta la marca en su frente o en su mano, 10 tendrá que beber también del vino del furor de Dios, que está preparado, puro, en la copa de su cólera. Será atormentado con fuego y azufre, delante de los santos Ángeles y delante del Cordero. 11 Y la humareda de su tormento se eleva por los siglos de los siglos; no hay reposo, ni de día ni de noche, para los que adoran a la Bestia y a su imagen, ni para el que acepta la marca de su nombre.» 12 Aquí se requiere la paciencia de los santos, de los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. 13 Luego oí una voz que decía desde el cielo: «Escribe: Dichosos los muertos que mueren en el Señor. Desde ahora, sí – dice el Espíritu -, que descansen de sus fatigas, porque sus obras los acompañan.» 14 Y seguí viendo. Había una nube blanca, y sobre la nube sentado uno como Hijo de hombre, que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz afilada. 15 Luego salió del Santuario otro Ángel gritando con fuerte voz al que estaba sentado en la nube: «Mete tu hoz y siega, porque ha llegado la hora de segar; la mies de la tierra está madura.» 16 Y el que estaba sentado en la nube metió su hoz en la tierra y se quedó segada la tierra. 17 Otro Ángel salió entonces del Santuario que hay en el cielo; tenía también una hoz afilada. 18 Y salió del altar otro Ángel, el que tiene poder sobre el fuego, y gritó con fuerte voz al que tenía la hoz afilada: «Mete tu hoz afilada y vendimia los racimos de la viña de la tierra, porque están en sazón sus uvas.» 19 El Ángel metió su hoz en la tierra y vendimió la viña de la tierra y lo echó todo en el gran lagar del furor de Dios.

De nuevo se repite la estructura: cuatro ángeles primero que dan los anuncios generales y otros tres más graves que hablan de la cosecha, cosechan a los buenos y a los malos. Esta estructura es exclusiva de nuestra tierra y es bastante clara.

Después seguirían los ángeles con las 7 copas que ya he expuesto comparadas con las 7 trompetas.

Antes de estos ángeles sin ‘nada’ también se habla de «Una gran Señal Apareció en el Cielo» y después (antes de las copas») de la Bestia. He preferido estudiarlos aparte.

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